Álvaro Mozos Ansorena

Publicado Publicado en Testimonios

Sin duda repetiré en Isla de Sal, no sólo porque su pesca sea fantástica, Lola un amor, Dani un guía estupendo y el clima muy propio de esas latitudes, si no por la tranquilidad que allí se respira. Las cenas al borde del mar, las cracas, las olas en Ponta Preta, su azul y por su puesto una población, la local, que no agobia con demandas de ningún tipo. En resumen, destino de diez.
Voltarei máis devagar.